sábado, 28 de febrero de 2015

Viaje a Cerdeña - Tareas Preliminares: Transporte

Después de decidir dónde y cuándo nos íbamos de viaje tocaba preparar lo que iba a ser 'el viaje en si'. Cuando nos vamos de viaje siempre comenzamos con lo mismo: el transporte para llegar al lugar. En esta ocasión, tal y como he comentado antes, ya estaba bastante claro cómo íbamos a llegar a nuestro destino... así que tocaba empezar a hacer malabares con las diferentes fechas para encontrar las menos caras.

Pese a que para llegar a Cerdeña hay diferentes formas, para nosotros, al ser de cerca de Barcelona, lo más sencillo era salir directamente de allí en barco con Grimaldi. Esta compañía estuvo durante toda la temporada estival haciendo campañas publicitarias en las que hablaba de 'Cerdeña a la Grimaldi' y por las que podías obtener mejores precios en la compra de billetes (nosotros lo aprovechamos, por supuesto!).

Los barcos que hacen la ruta Barcelona - Porto Torres - Civitaveccia siempre hacen el mismo horario (salida a las 22.30 y llegada a Porto Torres a las 10.30 del día siguiente) y salen prácticamente cada día los meses más 'turísticos' (cuidado con los meses fuera de temporada, que la ruta no hace parada en Porto Torres). De la misma forma, los barcos de regreso, que hacen la ruta Civitaveccia - Porto Torres - Barcelona, salen de Porto Torres a las 06.30 y llegan a la ciudad condal a las 18.30.

Teníamos claro que la ida la íbamos a hacer en camarote al ser el viaje nocturno. Tras comenzar a indagar, aquí ya nos topamos con un pequeño 'inconveniente': Grimaldi no tiene cunas de viaje, por lo que la pequeñaja debería dormir en una cama (con el riesgo que eso suponía... no se está quieta!). 

Para la vuelta tuvimos más dilemas: No sabíamos qué tipo de billete coger. El año anterior, que fuimos a Menorca (ya hablaré de ello en otro momento...), prácticamente no utilizamos el camarote a la vuelta, únicamente para descansar un poco. En aquel caso, además, la diferencia entre el camarote y la butaca era bastante ridícula (creo recordar que unos 50 euros en total). En esta ocasión la diferencia era bastante mayor, de unos 150 euros. Otra variante que también debíamos tener en cuenta era que el barco venía de Civitaveccia, por lo que podía ser bastante arriesgado coger el pasaje básico (sin butaca ni camarote asignado, obligado a deambular durante un montón de horas por el barco o a dejarte el sueldo en los bares -que ellos llaman zonas comunes-). Teniendo en cuenta estas cuestiones, la decisión quedaba reducida a dos posibilidades: Camarote o Butaca. El camarote daba cierta intimidad, pero tampoco te podías estar allí encerrado con una humanita de casi 2 años mucho tiempo, y era bastante más caro que la butaca; por el otro lado, la butaca no era igual de cómoda que un camarote (no nos engañemos) y corríamos el riesgo que la pequeñaja dijera que durmieras tú en ese lugar... pero era más barato y te asegurabas un sitio donde 'dejarte caer' sin tener que ser un bar.

Finalmente, tras buscar consejo en el foro www.losviajeros.com (zona de italia, hilo de Grimaldi) y después de muchas vueltas, decidimos coger butaca y... cruzaríamos los dedos para no tener que sufrir una rebelión infantil :P

(al final, tanto la ida como la vuelta fue bastante bien... ya lo contaré más adelante)

A los billetes le añadimos algunas comidas para evitar tener que cargar con bocatas, tuppers...:

- Desayuno de la ida (5 euros x persona): nada del otro mundo, aunque tampoco era caro para ser el barco (bollos, mantequilla, zumo y café).

- Desayuno y comida de la vuelta (5 euros el desayuno y 15 euros la comida por persona): El desayuno fue igual que en la ida y la comida era bastante abundante al coger el menú Business, aunque no nos engañemos, no fue la mejor comida de nuestra vida, pero estaba comestible y dio para que comiéramos los 3 e incluso sobró algo para la merienda :)

Total de gastos en transporte hasta nuestro destino, junto con el coche: 524 euros (creo que un precio bastante aceptable). Al ser una oferta, era no reembolsable, así que es valorable contratar un seguro de cancelación si puede existir alguna posibilidad de no viajar...

Siguiente paso... buscar lugar como 'centros de operaciones' y el correspondiente alojamiento.

Menorca - Día 4 y Día 5 (Binibèquer - St. Tomàs - Turqueta)

Día 4:

Amaneció nuestro cuarto día en la isla y seguía sin acompañarnos el tiempo... Nos quedaba la pequeña esperanza de que por la tarde pudiéramos estrenarnos en el baño si las predicciones meteorológicas se cumplían. Desde el hotel nos aconsejaron que fuéramos al sur por la tarde, donde igual el viento ya no soplaría tan fuerte.

Tocaba de nuevo visita cultural. Otra de las cosas que teníamos previsto visitar era el bonito pueblo de Binibèquer (en realidad, Binibèquer Vell). Es considerado uno de los lugares más bonitos de Menorca, aunque en realidad es todo un poco 'fachada'. 

Perdidos por las callejuelas...



Resulta que este pueblo de pescadores fue construido en la década de los años 70 a imitación de un típico pueblecito de pescadores real. Aún sabiendo esto, es un lugar que vale la pena visitar.




Es muy agradable pasear por sus estrechas calles y deambular sin rumbo fijándote en los detalles de las construcciones... Es conveniente tener en cuenta que en algunos callejones el ir con cochecito es algo complicado (por no decir inviable).



Como servicios, en este pequeño poblado hay varios restaurantes y un supermercado. No hay ningún hotel, aunque mucha gente se instala aquí en los apartamentos. No obstante, durante el invierno es un lugar prácticamente desierto.

Saliendo del núcleo del pueblecito también es agradable pasear por los alrededores y morir de envidia al ver que algunos patios de casas acaban en el mar...

Tras el paseo fuimos a Es Mercadal a comer, a un restaurante que se ve desde la carretera y nos habían recomendado: Molí des Racó. Un sitio casero en el que se recomienda reservar y que, a un precio de menú razonable, se come muy, muy bien.

Después de comer, siguiendo las recomendaciones que nos habían hecho en el hotel, nos dirigimos hacia el sur de la isla, a ver si teníamos suerte y nos podíamos dar un chapuzón. Nuestro destino era Sant Tomàs, que, aunque seguramente no es una de las playas más espectaculares de la isla, nos permitió hacer el bautismo playero. Por suerte, la tarde se arregló y acabó haciendo muy buen tiempo. La enana por fin pudo rebozarse en arena tranquilamente, comérsela y toda la familia disfrutamos de una agradable tarde en la playa :)


Playa de Sant Tomàs


Día 5:

Por fin amanecía un día perfecto para disfrutar de las playas! Ya nos quedaban pocos días de estar en la isla y teníamos que recuperar el tiempo perdido. Tocaba visitar Cala en Turqueta.

Cala en Turqueta

Para muchos es una de las mejores calas de la isla... y para nosotros también. Tiene unas aguas envidiables y una arena blanca que la hacen paradisíaca. 

Se encuentra relativamente cerca de Ciutadella, únicamente hay que seguir los carteles indicadores desde el Camí de Sant Joan de Missa.


Una recomendación: Es una playa pequeñita y el párking también lo es, así que es conveniente ir tempranito. Nosotros llegamos antes de las 10 de la mañana y el párking ya estaba casi lleno. Por lo que sabemos, hay mucha gente que se queda sin poder disfrutarla...

Después de una mañana de playa fantástica, por la tarde hicimos una de las cosas que la gente debería hacer de forma obligatoria: ir a presenciar una puesta de sol. Nosotros escogimos Cala Blanca. Estábamos cerca, así que fuimos caminando.



Cala Blanca no es lo que se dice un lugar 'idílico', sino que más bien parece un lugar hecho para el uso y disfrute de los extranjeros que visitan la isla al estilo de Benidorm, Salou... Pero bueno, nosotros no íbamos a interactuar con el ambiente; solo íbamos a ver la puesta de sol :P.




Como podéis ver en las fotos, lo cierto es que fue espectacular!




Capítulo anterior: Torre d'En Galmés / Maó

Diario de viaje a Menorca: Inicio

viernes, 27 de febrero de 2015

Viaje a Cerdeña... ¿Y por qué aquí?

Hola a todos.

Parece que por fin vamos retomando la tranquilidad y vuelvo a tener algo de tiempo para escribir. Voy a meterme de lleno en nuestras ya pasadas (aisss) vacaciones.

Todo comenzó a mediados de Abril; tocaba ir pensando en qué íbamos a hacer para vacaciones. Yo tenía pensado arriesgarnos a pillar avión e ir a algún sitio que tuviera playa y que nos permitiera también realizar visitas 'culturales' (por llamarlo de alguna manera). Además, lo ideal sería que no fuera excesivamente lejos porque no sabíamos cómo iba a reaccionar la pequeña dentro de un avión... En fin, yo me monté mi película, hice algunas indagaciones y acabé pensando que un buen sitio al que ir podía ser Malta. En un principio creía que cumplía con todos los 'requisitos', pero parece ser que me equivoqué... resulta que las playas en las islas que componen Malta son la mayoría poco adecuadas para ir con niños (que no quiere decir que sean muy chulas eh?), abundando las rocas, plataformas... A este pequeño 'inconveniente' se unió el incipiente run-run de mi mujer en el que dudaba de la idoneidad de coger un avión con la niña tan pequeña (básicamente por la cantidad de trastos a llevar).

Total, que yo seguía en mis trece de ir al extranjero; valoramos ir a la costa francesa, que no nos quedaba demasiado lejos... y al final, surgió Cerdeña. Una isla muy grande (la segunda más grande del Mediterráneo después de Sicilia), con unas playas alucinantes, con sitios que visitar y a la que podíamos ir en barco (Grimaldi Lines)... para llevar trastos!



A partir de aquí comenzaba el ritual de preparar las vacaciones y que compartiré con todos los que me leáis:


Una vez escogido el destino (por supuesto hubo que investigar un poco en si valía la pena o no), lo siguiente fue escoger la duración del viaje y las fechas en las que lo íbamos a hacer. Nosotros, antes de ser papás, siempre viajábamos fuera de temporada (en octubre normalmente), lo que nos permitía múltiples ventajas, entre las que destacaban la mejora de precios que encontrábamos y las pocas aglomeraciones de gente que sufríamos (con excepciones, por supuesto :P). Como esto de viajar fuera de temporada creo que se nos ha acabado por un tiempo, intentamos apurar al máximo posible y decidimos irnos entre la última semana de Agosto y la primera de Septiembre, dejando el tiempo suficiente a la vuelta para que todos pudiéramos comenzar a retomar nuestras 'rutinas'. Respecto a la duración, nos decidimos por ir más de una semana (acabaron siendo 10 días) al ser una isla grande.

Otra de las cosas que teníamos claro era que no íbamos a pegarnos las palizas que nos pegábamos habitualmente cuando no teníamos a la pequeña, así que no vimos factible recorrer toda la isla y debíamos centrarnos en una parte. Tras darle varias vueltas a todo, al final decidimos alojarnos en las zonas que permitían visitar el norte (Costa Esmeralda, la zona más bonita de la isla, según los expertos) y la zona de l'Alguer (Alghero), ciudad bastante conocida en Catalunya por su pasado catalán y famosa por tener un centro histórico digno de visitar.


Zona Norte de Cerdeña


Para buscar información de destinos y consejos, básicamente utilizo tres herramientas:

- Google Maps: Para ver distancias e identificar las diferentes zonas y lugares susceptibles de ser visitados.

- LosViajeros.com: Foro grandísimo en el que muchísima gente te puede ayudar en las rutas, ofrecer consejos y resolver dudas.

- TripAdvisor: En la búsqueda de alojamientos es, prácticamente siempre, nuestro referente. La gente aquí explica libremente sus opiniones respecto a los hoteles, restaurantes, atracciones y muchas otras cosas que han visitado y te puede hacer 'abrir los ojos' ante una bonita web. Normalmente no falla.

Hasta aquí el primer artículo de la guía de viaje a Cerdeña. En el próximo artículo os explicaré un poco dónde nos alojamos finalmente y algunas otras curiosidades antes de partir... 

Nos vemos pronto!

Oscar

jueves, 26 de febrero de 2015

El primero!

Hola, me llamo Oscar y soy el padre de este humilde blog.

Hace un año y pico largo que me decidí a abrir un blog, algo que hacía mucho tiempo que me rondaba por la cabeza pero que, por una cosa o por otra, nunca llevaba a cabo. El blog en cuestión se llama Ya no soy un padre novato... o sí. En él pretendía explicar todo aquello que a mi me estaba siendo útil en la blogosfera: Experiencias como padre (de ahí el nombre), algo de fotografía (un hobbie que me gusta mucho pero al que no le dedico demasiado tiempo) y viajes, sobretodo en familia.

Desde que publiqué el primer post he estado alternando estos tres temas, junto con alguno que otro residual bajo el mismo paraguas. No obstante, y tras bastantes días dándole vueltas, decidí que era hora de separar los contenidos para darles a cada uno el protagonismo que se merecen.

De qué va a ir este blog? Pues es bastante sencillo y el nombre del mismo da una idea de cómo lo enfoco: Con niños es posible hacer -casi- las mismas cosas que sin ellos a un ritmo diferente. Hoy en día aún existe mucha gente que tiene la mentalidad de que con niños pequeños se está muy limitado. Por suerte, esa mentalidad poco a poco va cambiando, y mucha culpa de ello la tienen otros blogs y páginas que demuestran que esa idea es errónea.

Siempre nos ha gustado viajar, primero como pareja y ahora como familia. Estuvimos a punto de caer en la vorágine de 'con niños es complicado', pero nos forzamos a probar la experiencia (fuimos a Menorca) y nos dimos cuenta de que podíamos ir a cualquier sitio... después de esa primera experiencia han venido algunas más y, ahora que hace unos meses hicimos el último fichaje de la familia, ya estamos preparando la próxima que, por supuesto, explicaré aquí.

Espero que aquello que explique os sea útil y os resulte interesante; son mis únicos objetivos.

A partir de ahora todos los artículos que vayan relacionados con los viajes y las actividades con niños y/o en familia van a ir publicados en este blog (los ya publicados en Ya no soy un padre novato... o sí también pasarán aquí), y la fantástica (en todos los aspectos) experiencia paternal irá en el otro... 

Y no lo olvidéis! Si queréis leerme en mi faceta paternal, no dejéis de visitar Ya no soy un padre novato... o sí. Nos vemos por aquí... y por allí ;)