miércoles, 4 de marzo de 2015

Viaje a Cerdeña - Etapa 1 (Viaje - Santa Teresa di Gallura - )

Finalmente llegó el día... 27 de Agosto. Nos vamos!

Día 1: Salida de Barcelona (27/08)

El Ferry sale de Barcelona a las 22.15, así que salimos de casa a eso de las 19.00... Hay que estar dos horas antes en la terminal de embarque y tenemos algo más de media hora para llegar al puerto (y encontrar la terminal de Grimaldi Lines :P). Suerte que está indicado, porque si no encontrar la terminal sería bastante complicado; está muy apartada de las otras terminales.

Nosotros esperábamos ver un parking en el que hacer 'cola' para entrar (similar al que vimos el año anterior para ir a Menorca), pero no vimos nada. Fuimos a por la tarjeta de embarque y procedimos directamente a entrar al barco; tuvimos que ir por separado; mi mujer y mi hija entraron a pie y yo llevé el coche al parking del barco (planta 7 :O), sin hacer ninguna cola... íbamos entrando a medida que íbamos llegando.

La misma tarjeta de embarque ya hacía de llave del camarote, así que nos evitamos el tener que ir a recepción a hacer el check-in. El camarote estaba bien, aunque los de Acciona eran un poco más grandes. En seguida nos dimos cuenta de por qué no ofrecían cunas en Grimaldi Lines: no cabían en el camarote. De todas formas, no estábamos incómodos. No tengo fotos del camarote, y las que he encontrado por ahí no les hacen justicia... son más bonitas que en realidad, pero, insisto, no estábamos incómodos.

Tras descargar los trastos para pasar la noche, cogimos los bocatas y nos fuimos a cenar a uno de los bares del barco, esperando la hora de zarpar. Finalmente, el barco salió a su hora y, tras hacer algunas fotos del puerto, bajamos a dormir.

Terminal Grimaldi

Adéu, Barcelona!

Día 2: Llegada a Porto Torres. Traslado a Santa Teresa.

Tras una noche más tranquila de lo que nos esperábamos, fuimos a desayunar al buffet. Esta comida la contratamos junto a los billetes y, por cinco euros por persona, teníamos para desayunar: Dos bollos, mantequilla y mermelada, un zumo, un café con leche y un yogur. Nada del otro mundo, pero no estaba mal para lo que nos habría costado desayunar pagando las cosas por separado.

Más o menos a la hora prevista llegamos a Porto Torres. Las vistas que se tienen del puerto de Porto Torres no es que hagan mucho favor a lo que se supone que vas a ver por toda la isla... Es bastante feo.

Llegando a Porto Torres

Salimos del barco y desfilando hacia Santa Teresa di Gallura, que teníamos para un ratito! Nada más empezar a circular ya comenzamos a ver qué estilo de conducción se llevaba por la isla y la impaciencia de algunos conductores, sobretodo italianos.

Tras un viaje de 1h 45 mins llegamos al hotel, que se encuentra en la carretera de entrada al pueblo de Santa Teresa di Gallura.

Acceso a las habitaciones

Realizamos el check-in sin problemas ya que había una chica que hablaba castellano, aunque todas son súper amables y agradables. Estamos en un hotel Pet-Friendly y queda fácilmente claro cuando, en el mostrador de recepción hay un perrito echando una siesta (y del que nuestra hija ya se quedó prendada).

Subimos a la habitación y alucinamos. Era muy amplia, muy agradablemente decorada y con un bonito balcón que daba a la piscina. Nos pusieron en una habitación mejor de lo que habíamos contratado sin ningún extracoste; muy contentos!

Tras seleccionar la cena entre menú de mar y de montaña (tarea que había que realizar cada día) y escoger la cena de la pequeña (sin cargo, de un menú infantil pero cambiando todo lo que queríamos sin una pega), nos fuimos a comer a alguno de los sitios que ellos mismos nos recomendaron.

Acabamos en un restaurante al que tardamos en llegar poco más de 10 minutos caminando: Restaurante La Lampara. Ya era tarde (cerca de las 14.00), así que éramos de los últimos en comer, aunque tampoco se veía mucho movimiento por la zona. Nuestro menú fueron unos embutidos de entrante para compartir, un par de risottos di mare para nosotros y medio plato de pasta para la pequeña (empezaba su periplo diario con la pasta). Total: unos 40 euros aplicando el descuento que nos hacían por estar en el hotel (por supuesto añadiendo el dichoso 'cubierto'...).

Tras comer, y pese a que hacía bastante aire, cogimos los bártulos y nos bajamos a la piscina un rato a relajarnos (estábamos prácticamente solos); nos dimos unos bañitos y, tras una ducha, a pasear por Santa Teresa.

Desde el hotel hasta el centro del pueblo debe haber entre 10 y 15 minutos caminando; parece mentira, pero cuando te acostumbras a ir por sitios bien adaptados a cochecitos, cuando sales de ellos lo pasas mal...

Como siempre, lo primero que hicimos fue buscar la oficina de turismo para que nos dieran algo de información (en realidad, lo primero primero fue comprar unos helados :P). Allí, muy amables nos indicaron lo que podíamos visitar y ya de paso les pedí información para el día siguiente, que íbamos a Capo Testa.

Continuamos callejeando por el agradable centro hasta que llegamos a la Torre Española. Desde los alrededores se puede ver fácilmente Córcega (salen ferrys hacia y desde allí a menudo) y unas bonitas vistas allá donde se mire; incluso tierra adentro, en la que se ve el pueblo. A la Torre se puede entrar; hay que pagar, aunque poco. Nosotros no entramos...


La Torre Española


Vistas desde la Torre


Cine al aire libre

Seguimos paseando un poco más (hay unas cuestas considerables, y con el cochecito... pff) y nos volvimos al hotel a cenar.

Nuestra primera cena en el hotel La Funtana nos dejó con un muy buen sabor de boca porque la comida estaba realmente buena y los camareros eran encantadores; además, había muy poquita gente (ya he comentado que es un hotel pequeño) y, como habíamos ido algo 'tarde', no habría más de 3 ó 4 parejas más.

Tras la cena, a la habitación a descansar, sobretodo la pequeña. Había sido un día intenso... y al día siguiente toca de nuevo marcha: Nos vamos a Capo Testa todo el día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario