viernes, 15 de mayo de 2015

Un día en el Tibidabo

Antes de que llegara el nuevo hermanito a la familia y, apurando los últimos días de vacaciones, decidimos ir a pasar un día al Parque de Atracciones del Tibidabo.




Cuando teníamos decidido que íbamos a ir me puse a buscar descuentos por varios sitios (las entradas son algo caras) y el resultado fue... Fracaso total; no hubo manera de encontrar ningún descuento, aunque meses atrás sí que los había habido.

Otra de las cosas que hay que tener en cuenta para ir al parque de atracciones del Tibidabo es cómo ir; como supongo sabréis, está ubicado en lo alto de la montaña del mismo nombre, por lo que hay ciertas limitaciones en cuanto a espacio. Hay un párking en la parte alta (10 euros al día, unas 450 plazas) que, por lo que leí por ahí se llena rápido. También se puede subir en transporte público (desde el Vallès y desde Plaça Catalunya hay lanzadoras), en cremallera y, finalmente, dejar el coche en el aparcamiento que hay justo en frente de la Vall d'Hebron (párking municipal) y después subir en bus de forma gratuita; esta última alternativa es la que escogimos nosotros. La tarifa para todo el día en el párking es de 4,20 euros y se debe comprar la entrada al parque en el mismo párking para que se aplique la tarifa y se pueda subir de forma gratuita en bus. Cuando fuimos nosotros había bastante cola, tanto para comprar la entrada como para subir a los buses. Os aconsejo, si vais varias personas, que os dividáis para hacer las colas y aprovechar más el tiempo. Si se va con niños en la taquilla los quieren ver para darles la entrada adecuada a su altura, así que es conveniente que estén en el párking.

Como he comentado antes, las entradas no son baratas: 
- Adultos: 28,50 eur.
- Menores de 1,20 m: 10,30 eur.
- Menores de 0,90 m: gratis
- Camí del cel: 12,70 eur (permite subir a las atracciones clásicas y a recorrer el parque en su totalidad).

Nosotros nos hicimos con una de cada; una de adulto para mi, una de menor de 1,20 para la pequeñaja y una de Camí del Cel (paseo) para la mami con el pequeñajo en su interior. No se puede decir que sea un lugar excesivamente económico (no es mucho menos caro que Port Aventura, y para éste es muy fácil conseguir descuentos...)



Una vez el bus nos llevó hasta la cima de La Muntanya Màgica entramos al recinto del parque. La parte superior, donde están las atracciones clásicas es de acceso libre para todos, no es necesario tener ninguna pulserita. Además, es posible, en algunas de ellas, comprar tickets individuales para subir a las atracciones de esa zona.

Templo Expiatorio del Sagrado Corazón de Jesús


Entramos por uno de los laterales, y en seguida nos empezamos a encontrar algunas atracciones para los más pequeños.







Ya en la plaza principal del parque nos encontramos con las atracciones más tradicionales: El Carrousel, El avión y la Atalaya. Tras una vuelta en el Carrousel, nos fuimos a una zona de mesas para comer. En principio son de libre acceso siempre y cuando se consuma algo de los bares (había gente que no lo hacía, claro :P). El lugar, para acceder con cochecito es algo complicado (está algo apretujado todo).

Carrousel


Tras reponer fuerzas nos fuimos a hacer cola a una de las atracciones recientes del parque: El Giradabo. Se trata de una noria que, aunque no es de las más grandes que he visto, ofrece unas bonitas vistas de toda la ciudad de Barcelona y del parque. El acceso es para mayores de 0,95 metros... no vimos claro que la peque pudiera subir hasta un momento antes, cuando la midieron y... SI! Superaba el límite.


Giradabo


Tras disfrutar de las vistas, nos dirigimos a un nivel inferior, donde entramos al 'Miramiralls'. Aquí la mami ya no pudo entrar, así que se tuvo que quedar fuera. Se trata de un laberinto de espejos y fue súper divertido ver la reacción de la pequeñaja totalmente desorientada, jaja; en su interior también hay una sala de espejos multiformas. 


Miramiralls

¿Es seguro pisar aquí? :P

Había llegado el momento en el que la pequeñaja debía descansar, así que estuvieron dando un paseo con cochecito por uno de los niveles inferiores y algunos de los adultos aprovechamos para subirnos en otras atracciones, como el Diávolo, El hotel Krüeger y los autos de choque mientras hacíamos cola en el Hotel :P

Diávolo desde fuera

El Diávolo son unas cadenetas grandiosas que van oscilando y van realmente rápido.


Diávolo desde dentro

El Hotel Krüeger es un pasaje del terror (fue de los primeros en un parque de atracciones) con actores reales y con los típicos personajes de estos lugares.

Entrada al Hotel Krüeger

Al salir del Hotel la peque ya se había despertado y estaba junto a su mami esperándonos a la salida. Lo primero que me dijo fue que los carteles de las películas que había en las paredes le daban miedo... jaja.

Nos dirigimos de nuevo a la parte de abajo del parque y fuimos a la atracción infantil de los Globos, que resultó ser una de las preferidas de la enana.

Justo después de subirnos aquí, tocó ir corriendo hacia los niveles superiores porque estaba a punto de empezar la sesión del Marionetarium... llegamos por los pelos (dichosas subidas y escaleras), pero valió la pena porque a la enana le gustó bastante. Se trataban de esas marionetas que las llevan desde detrás y que los que las llevan van totalmente de negro (aunque se les veían las caras...).

Seguidamente, mientras la enana se quedó con la mami, el resto de adultos nos subimos al Magatzem de les Bruixes i els Bruixots, un tren invertido antiquísimo y restaurado que también permite tener unas vistas espectaculares. La atracción no hace nada, aunque vimos algunos niños pequeños que estaban un poco asustados porque es muy oscura.

Vistas desde el trenecito del Magatzem

Ya no quedaba mucho tiempo y aún faltaban algunas atracciones por visitar. Nos bajamos a las camas elásticas, donde pudimos ver un pequeño espectáculo de magia mientras hacíamos cola. Después de las camas intentamos, de manera infructuosa, que la pequeñaja se subiera en algunas otras cosas (un trenecito, unos barcos que daban vueltas y podían tirar agua a los que estaban fuera y unas focas que iban por un circuito de agua). No hubo manera...


Un poco de entretenimiento mientras
esperábamos a subir a las camas elásticas

De nuevo, volvimos a los globos, que se convirtió en la atracción estrella...




A continuación, ya totalmente de noche, nos dirigimos hacia la montaña rusa, inaugurada en el año 2008. Nos sorprendió gratamente, fue bastante divertida.

Nos comimos una hamburguesa en uno de los bares y nos fuimos hacia el nivel superior para dar una última vuelta en el Carrousel antes de que cerraran.

Panorámica nocturna

Sin prisa pero sin pausa nos dirigimos hacia los buses que bajaban al párking, que iban totalmente abarrotados.

Fue un día intenso y divertido, sobretodo para la pequeñaja, y prueba de ello es que acabó echa polvo. 

Es un poco caro pero estamos valorando realmente el hacernos socios (Tibiclub), que a la tercera vez que se va en el año ya sale a cuenta y además tiene ciertos privilegios.

Hubo un momento, entre las 5 y las 7 que había muchísima gente; suponemos que fue por gente socia, por el buen día que hacía, pero aún así no había muchas colas en los sitios. Nos faltaron muchas cosas en las que subirnos (Dididado - Cine en 4D, el castillo misterioso, alguna atracción acuática, la Atalaya, el avión...), pero todos nos lo pasamos muy bien.

Supongo que cuando sea un poco más grande se lo pasará aún mejor...

2 comentarios:

  1. Con lo cerquita que lo tenemos de casa y este parque es un completo desconocido para nosotros.

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    1. A nosotros nos pasaba algo parecido... hacía más de 20 años que no íbamos, como mínimo. Pues con peques vale la pena ir, se lo pasan en grande ;)

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