jueves, 5 de noviembre de 2015

Viaje a Croacia - Callejeando por Sibenik


Tras nuestra corta experiencia en la bella ciudad de Zadar (crónica aquí), nos desplazamos hasta la no menos bella Sibenik, una de las ciudades más interesantes de la zona. Como curiosidad, destacar que fue la 3ª ciudad del planeta en tener un sistema de alumbrado con corriente alterna gracias a una de las primeras plantas hidroeléctricas que es instalaron en el mundo (creo que fue la segunda tras la del Niágara), concretamente en el río Krka, en el año 1895.

Para ir de Zadar a Sibenik en coche se puede ir básicamente de dos formas: por la autopista (de peaje) que va por el interior o por la carretera de la costa, en la que se invierte un poco más de tiempo pero que permite disfrutar de unas vistas envidiables; evidentemente, nos decantamos por esta opción y tardamos aproximadamente una hora y media en llegar.

Tras dar algunas vueltas en coche por los alrededores del centro (con unas callejuelas que no invitan demasiado a hacerlo) y después de ver algunos parquings a 10 HRK la hora, dimos con uno muy bien situado por solo 6 HRK la hora; se encuentra entre un mercado y la estación de autobuses y a escasos 10 minutos del casco antiguo de la ciudad.


Uno de los accesos al casco antiguo


La plaza en la que se encuentra la Catedral de San Jaime



Visitamos la catedral de San Jaime, patrimonio mundial por la Unesco (15HRK para entrar); dicen de ella que es la mayor iglesia del mundo armada solo con piedra, sin soportes de ladrillo o madera, aunque la visita fue algo deslucida por estar en restauración. Su exterior también merece ser observado con atención porque tiene muchos detalles...


Una de las entradas a la catedral, con
Adán y Eva escondiendo sus 'vergüenzas'

Pese a que nos dijeron (una familia con niños que nos cruzamos en el párking) que podíamos ir en cochecito por el centro, no es lo más adecuado. No hay muchas escaleras en la parte inferior, pero conforme se va subiendo hacia la zona de la fortaleza van apareciendo.

Es una ciudad fantástica para callejear



Después de comer fuimos subiendo hasta llegar a la Fortaleza de San Miguel donde las vistas son impresionantes (la mami se quedó con el pequeño esperando, ya estábamos hartos de subir escaleras con el cochecito... y luego habría que bajarlas). No entramos en el recinto, así que no os puedo contar mucho de él; lo único que sé es que cuesta unos 35 HRK para entrar (20 HRK para los niños).

Escaleras de subida a la Fortaleza


Vistas desde el exterior de la Fortaleza

Más o menos hacia las 17.00 salimos hacia el que sería nuestro próximo destino: Split, a una dos horas en coche.


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