viernes, 27 de noviembre de 2015

Viaje a Croacia - Un paseo por Trogir

Trogir es una de esas muchas pequeñas joyas que esconde la costa croata. Más concretamente su casco antiguo, que se encuentra en una pequeña isla en el estrecho canal que separa la isla de Ciovo de tierra firme.

Turisteando :D
La ciudad se encuentra a poco unos 40 minutos de Split, muy cerca del aeropuerto. La mejor alternativa que encontramos para aparcar fue hacerlo en un párking público situado cerca de la estación de autobuses, al lado de un mercado, a 10 HRK la hora. El acceso al casco antiguo se hace a través de un puente peatonal (no muy habilitado para cochecitos que digamos) que atraviesa un canal.

El centro de Trogir es pequeñito y en medio día se visita tranquilamente. Nosotros fuimos una abrasadora mañana desde Split y después de comer ya nos volvíamos. Lo ideal es perderse por sus callejuelas empedradas deleitándose con la multitud de edificios románicos y renacentistas de la época veneciana que hay por todos sitios, lo que hizo que la Unesco la incluyera en su directorio de Patrimonio Mundial.

En el centro de esta pequeña isla se encuentra el ayuntamiento (con la oficina de turismo) y la Catedral de San Lorenzo, a la que no entramos; por lo que decía nuestra guía de viaje, vale la pena su visita, pero no teníamos muchas ganas de pagar y tener que ir persiguiendo a los pequeñajos por la iglesia :P.

Campanario de la catedral


La entrada a la catedral, con Adán y Eva desnudos a cada lado :O


Al final del paseo marítimo (en el que acostumbran a haber yates y barcos imponentes) se encuentra la Fortaleza de Kamerlengo, un edificio muy vistoso en el que vivía el Gobernador de Trogir durante la dominación veneciana. En lugar de visitarla, nos quedamos al lado, en un pequeño parque infantil… no duramos mucho porque hacía un calor insoportable, así que nos fuimos a comer al restaurante del Hotel Trogir, donde nos trataron fantásticamente y comimos a un precio razonable.

El paseo marítimo con la fortaleza al fondo


La Fortaleza de Kamerlengo

Si tenéis un hueco en vuestra estancia por los alrededores de Split, vale la pena darse un paseo. Además, es posible ir en barco de una ciudad a la otra, pero no tengo mucha más información al respecto.


Capítulo Anterior: Parque nacional de Krka
Siguiente capítulo: Descubriendo Split

Diario de viaje a Croacia: Inicio

No hay comentarios:

Publicar un comentario