martes, 22 de marzo de 2016

Viaje a Croacia - Presupuesto

Croacia no es un país caro, pero para que tengáis una idea de lo que puede valer un viaje como el que hicimos, a continuación os dejo un detalle aproximado de los gastos que tuvimos.


Transporte

Hay muchas maneras de llegar a Croacia; en avión (a diferentes ciudades), en coche, por barco, desde Italia, desde Eslovenia… Nosotros, como ya os expliqué en su día, optamos por entrar por Zagreb y salir desde Dubrovnik.



  • Avión: 482 eur
  • Coche alquiler: 480 eur
  • Gasolina + Peajes: (578 HRK) 76 eur
  • Ferry (2): (650 HRK + 116 HRK) 100 eur

Nota: Tanto el avión como el coche pueden ser más económicos; el avión valía más de 150 euros menos si entrábamos y salíamos por el mismo aeropuerto y el coche era 80 euros más caro por entregarlo en lugares diferentes. Además, alquilamos un coche grande.


Comidas

Alternamos bastante el comer en restaurantes con hacerlo en los apartamentos, aunque al mediodía siempre comíamos fuera y los desayunos siempre los hacíamos en apartamentos (excepto en Zadar, que salimos despavoridos del apartamento en el que estábamos). Las cenas sí que fueron alternas en apartamento y en restaurante.




Nota: No fuimos muy rácanos con los restaurantes e intentábamos comer bastante sano; sí que mirábamos el precio pero tampoco es que estuviéramos horas y horas buscando sitios. Por supuesto se puede comer más barato siendo menos exigente...


Alojamientos

Siempre nos alojamos en apartamentos y todos ellos compartían características similares: Zona de estar separada de la zona de dormir (con una o dos habitaciones, depende del caso). Este apartado sí que es totalmente variable porque se puede recurrir a alojamientos mucho más económicos (como por ejemplo los sobe) o también mucho más caros. A gusto del consumidor.




  • Zagreb: 64 eur
  • Plitvice: 75 eur
  • Zadar: 50 eur
  • Split: 286 eur
  • Korcula: 192 eur
  • Dubrovnik: 207 eur
 Más información de los alojamientos aquí.


Entradas

No visitamos muchísimos lugares en los que hubiera que pagar; evidentemente, hay situaciones en los que no queda ḿás alternativa (como por ejemplo en los Parques). En Dubrovnik, donde hay muchísimos lugares a los que acceder pagando solo fuimos al teleférico y a las murallas.



  • Catedral Sibenik: (30 HRK) 4 eur
  • Muralla Ston: (40 HRK) 5 eurMurallas Dubrovnik: (200 HRK) 27 eur
  • Teleférico Dubrovnik: (240 HRK) 32 eur
  • Danzas moreskas: (200 HRK) 27 eur
  • Krka (220 HRK) 30 eur
  • Plitvice (360 HRK + 49 HRK) 47,5 eur + 6,5 eur (incluye párking)


Resumiendo, queda como sigue:

  • Transporte 1.200 eur
  • Alojamiento 874 eur
  • Entradas 180 eur
  • Total 2254 eur

Siendo dos adultos y dos niños pequeños, 13 días (12 noches), sale a 187 euros el día, que dividido entre 3 (contaremos los dos peques como uno) queda a 62 el día a falta de incluir las comidas. ¿Qué os parece?


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miércoles, 16 de marzo de 2016

Festival de Titelles de Barcelona


 


El pasado fin de semana se celebró en Barcelona, más concretamente en el Poble Espanyol, el 7º Festival de Titelles. Durante dos días multitud de representaciones de todos los tipos de marionetas imaginables repartidos por todo el recinto; algunos al aire libre y otros bajo techo. 





La plaza principal


Hacen tal cantidad de representaciones que es muy difícil (por no decir imposible) poder ver todas las que se hacen en el día, y eso que todas se repiten varias veces durante el día.

El horario del Festival es de 11 a 18 (El Poble Espanyol tiene unos horarios mucho más amplios, desde las 09.00 hasta las 24.00...o más tarde si es sábado) y únicamente hay que abonar la entrada al recinto para poder disfrutar de las máximas representaciones posibles. Entrar al Poble Espanyol vale 12€ (los niños de 4 a 12, 7€), pero no era difícil conseguir algunos descuentos de 3 euros o al comprarlas por internet (donde también hay muchos packs y opciones de entradas diferentes). 

Entramos a las 12.00 (el aparcamiento por la zona no es sencillo y, si se quiere evitar el aparcamiento de pago, puede tocar dejar el coche algo retirado) y ya nos fuimos a disfrutar de una de las primeras representaciones. Al final pudimos asistir a 4 representaciones de las 10 que hacían, repitiéndose varias veces al día cada una de ellas. La duración va desde los 15 minutos de algunas a la hora de otras. Lo normal es que ronden la media hora. 

Para acceder a los espectáculos con aforo limitado (los que están en recintos cerrados) hay que reservar el lugar una hora antes del comienzo; conviene ser bastante puntual porque las entradas se agotan bastante rápido. 

Nosotros asistimos a las siguientes representaciones: 

  • En Pere de la plaça, de la compañía Binixiflat: Adaptación de un cuento mallorquín en el que se explican las desventuras del ‘inocente’ del pueblo y de que no todo acaba como parece.

  
 
  • El món de Violeta, de Núria Mestre: Divertidísima representación en la que, con una sola mano, Núria explica cómo vive Violeta. 

  

  • El Gegant del Pi, de la compañía Pamipipa: Marionetas gigantes con las que se representan canciones tradicionales y en las que los más pequeños acaban participando. Fue la representación con más gente de todas en las que estuvimos.  



 

  • Draps, de La Guilla Teatre: Estreno oficial de esta fantástica obra con una marioneta de trapo de protagonista. Una escenografía fantástica, una delicadeza encantadora y una historia que deja a los niños (y a los no tanto) embobados. 



 


Todas ellas muy diferentes entre ellas, pero cada una con su encanto… Marionetas de trapo, de mesa, de hilo y gigantes fueron las que pudimos disfrutar. 

Lamentablemente no pudimos llegar a las siguientes: 

  • Déjà vu, de la compañía AntiQchas.
  • Roulettes, de la compañía eLe.
  • Bestiolari Casolà, de Forani Teatre.
  • El Flautista d’Hamelín, de Olveira Salcedo (mayores de 5 años).
  • Blau Marí, de Pinotxo en Bicicleta (de 5 a 8 años).
  • El secret de l’elixir, de Caneló Teatre (mayores de 5 años).

Fuimos a comer a un restaurante de los muchos que hay, pero tampoco es una mala opción llevarse un bocata; incluso vimos gente haciendo ‘picnic’.

El Poble Espanyol no está especialmente adaptado para ir en cochecito y/o con silla de ruedas; a veces es necesario subir o bajar escaleras para llegar a alguna de las partes del recinto y, además, algunos pavimentos no son muy cómodos para circular, así que os recomiendo mochila portabebés si tenéis prevista una visita.

Pasamos un gran día; cuando nos dimos cuenta ya era casi la hora en la que el festival acababa y nos quedamos con ganas de más, aunque fue montarnos en el coche y.... zzzzz

Más información: Poble Espanyol

jueves, 10 de marzo de 2016

Viaje a Croacia - Conclusiones

Croacia se está poniendo de moda y no es para menos. Con sus espectaculares playas, sus fantásticas ciudades, sus alucinantes parques nacionales y su completa infraestructura turística se está convirtiendo en un destino turístico de primer orden. Y para familias también.

Uno de los iconos de Zagreb

Mucha gente que la visita se centra en la costa del país combinado con la visita a alguna de los cientos de islas que tiene. Sin embargo, el centro del país no tiene nada que envidiar y tiene muchísimos encantos que recomiendan su visita; en nuestro caso nos decantamos por el Parque Nacional de los lagos de Plitvice y la capital, Zagreb. Nos quedamos con las ganas de visitar la zona de Istria y la más desconocida, Eslavonia.


Saludo al sol en Zadar


La naturaleza en Croacia juega un papel muy importante y, al ya citado parque de Plitvice, existen otros que también merecen una visita; en nuestro caso también visitamos Krka. A nuestro entender, ambos parques merecen una visita; el primero de ellos por su espectacularidad en el recorrido; el segundo por la sensación increible de estar bañándote a pocos metros de una cascada.

Callejeando por Sibenik


Croacia no es un país caro. Nuestro nivel de vida es algo más elevado y fuera de las zonas más turísticas no es difícil comer y alojarse a precios más que razonables. Dubrovnik, en este sentido, es algo que escapa un poco a la tónica reinante en el país.

La majestuosa Trogir

Muchas de las maravillosas playas que tiene el país son de piedras, así que es imprescindible en la maleta calzado para poder bañarse cómodamente.


Krka. Visita imprescindible

El legado cultural de que dispone es otro factor más a tener en cuenta para visitar el país balcánico: Zadar, Split, Trogir, Sibenik y, como no, Dubrovnik. Nos habría gustado visitar Mostar en Serbia y Kotor en Montenegro, pero nos habría hecho ir más estresados, así que lo descartamos. No nos arrepentimos de ello.


Momentos de playa en Korcula


Si hubiéramos podido habríamos estado más tiempo en la isla de Korcula. Como ya comenté en su día, no es tan conocida como Hvar, pero nosotros nos sentimos fantásticamente bien en ella y nos encantó. Fue de lo mejor del viaje.

Ston y su desafiante muralla

Para los desplazamientos, tened en cuenta si vais con transporte privado que la orografía del país limita un poco la infraestructura de carreteras. Ni mucho menos son malas, pero hace que para recorrer distancias relativamente cortas se tarde más tiempo que en otros lugares.

Dubrovnik y sus calles


Otra cosa a tener en cuenta es que muchos lugares no están adaptados para ir con niños. Sí que es cierto que en muchos restaurantes tienen tronas para los más pequeños. En otros sitios, como por ejemplo callejeando por ciudades o pueblos o en los parques nacionales que visitamos se echaba un poco de menos la adaptabilidad para poder ir con cochecito (o silla de ruedas). 

Lagos de Plitvice. Naturaleza en estado puro


En resumen; si no queréis arriesgar mucho, ir a un destino relativamente cercano, con un nivel económico aceptable para nosotros y en el que encima puedas combinar turismo cultural con turismo de playa, Croacia es un país fantástico para ello.


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viernes, 4 de marzo de 2016

Viaje a Croacia - Conociendo Dubrovnik

Nada más entrar a la ciudad antigua uno se da cuenta de que todo es digno de ser observado. Parece mentira, viendo el excelente estado de conservación, que hace relativamente pocos años la ciudad fuera bombardeada por las tropas Serbias, tal y como se explica un panel informativo a la entrada.


Impactos durante el bombardeo

La calle principal, con la torre del reloj al fondo, es imponente. Si tenéis posibilidad de visitarla de noche, algo más tranquila (los cruceristas ya no estarán por la ciudad) y con las luces encendidas, aún es mejor. 

Nada más cruzar la puerta de Pile, construida en 1537 y acceso principal a la ciudad antigua, aparece ante nosotros la Fuente de Onofrio, uno de las lugares más emblemáticos de la ciudad, construida en el año 1436 y formada por 16 máscaras de las que mana agua. Tras ella, la imponente calle principal (Placa), también conocida como Stradun y que invita a un agradable paseo.


Fuente de Onofrio


Tras pasar la citada puerta, muy cerca de la fuente, se encuentra una de la entrada a las murallas (hay dos más, pero esta es la principal). Recorrer las murallas es una de las visitas imprescindibles que cualquier visitante a la ciudad debe realizar. Son unos 2 kms en los que, en sentido contrario a las agujas del reloj se disfrutan de la perspectiva que ofrecen, tanto hacia el interior como al exterior. Es conveniente tener en cuenta que no es un lugar adaptado para ir con cochecito y se puede hacer complicado llevar uno. Además, no es un lugar en el que abundan las sombras y puede llegar a hacer mucha calor, así que es una buena idea llevar agua (los puestos de venta las venden como artículos de lujo) e intentar no visitarlas en las horas más calurosas. Las murallas son impresionantes: tienen un grosor de 6 metros por el lado terrestre y entre 1,5 y 3 por el lado marítimo. Son el mayor reclamo de la ciudad y se consideran las más bonitas del mundo. Durante la temporada veraniega, las murallas abren desde las 08.00 hasta aproximadamente las 19.00 - 19.30. Para recorrerlas tranquilamente se necesitan unas dos horas y la entrada cuesta unas 100 HRK para los adultos.

Paseando por las murallas


Fantásticas vistas desde las murallas

Una de las imágenes más impresionantes durante el recorrido son los tejados de los edificios. Si nos fijamos bien podremos observar que hay tejas de diferentes colores. No es casualidad, las tejas más claras corresponden a las que se utilizaron en la reconstrucción que se hizo tras el bombardeo del 1991 en el que cayeron más de 2000 proyectiles.

Podría detallar los muchísimos monumentos, museos y lugares dignos de visita que tiene la ciudad antigua, pero lo más recomendable es dejarse llevar y callejear, saliéndose, en la medida de lo posible, de las calles más turísticas y repletas de gente. Aunque parezca complicado no es difícil acabar en alguna calle solitaria. Si estáis muy interesados en visitar lugares como el Palacio del Rector u otros existe una tarjeta, la Dubrovnik Card, que os puede hacer ahorrar unos eurillos.


El Palacio del rector a la derecha

Como curiosidad, justo al entrar por la puerta de Pile, a la izquierda, queda una puertecita pequeña. Si la cruzáis llegaréis a un parque infantil en el que los más pequeños podrán descargar energías y los padres podrán descansar en un entorno más relajado.


La ciudad de noche también tiene su encanto

Por otro lado, si se quiere tener una visión panorámica de las murallas y de toda la ciudad antigua lo mejor es subir al teleférico en el monte Srd, que fue reconstruido tras la guerra. Desde lo alto hay unas vistas impresionantes y cerca también hay algún que otro museo en el que se explica la guerra de la independencia. También hay un restaurante que sirve comida mediterránea con unas fantásticas vistas. Subir y bajar cuesta 110HRK y los días de viento no funciona. En verano abren hasta medianoche, lo que permite unas vistas espectaculares de la ciudad de noche.


Las vistas desde el teleférico, espectaculares!


Respecto a la comida, encontrar un buen local a buen precio no es tan sencillo como en otros lugares. Existen algunos bares que se escapan de estar ‘a la caza del turista’ (uno de ellos es Konoba Ribar, un lugar pequeñito y que hace buena comida), así que conviene rebuscar e informarse. La mayoría de ellos los encontraremos fuera de las principales calles.



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