jueves, 20 de octubre de 2016

El tren de Flam en familia

Junto a la subida al Preikestolen (El Púlpito), de la que ya os hablé el otro día, existen otras atracciones turísticas que también son de visita obligada. Hoy os voy a hablar de otra de ellas en la que toda la familia va a disfrutar: El tren de Flam.



Llegamos al pueblecito de Flam en barco desde Gudvangen (ya os hablaré de ello otro día) aproximadamente a las 12.00. Llevábamos ya los billetes para el tren de las 16.00, así que el plan era comer por allí tranquilamente y dar una vuelta por los alrededores de la estación antes de partir.

Flam es un lugar pequeño en el que prácticamente todo gira en torno a la estación de tren. Eso no quita que al ser un lugar eminentemente turístico sea fácil encontrar multitud de lugares para comer, alojarse (como el histórico Fretheim Hotel) o comprar algún recuerdo. Mención importante merece también la fantástica oficina de turismo que, además de vender los billetes de tren, también ofrece una completísima información de todas las actividades que se pueden realizar por el entorno y de las diferentes combinaciones para llegar y/o salir del pueblo (que ya os contaré en otro post).



Después de la comida conocimos la cervecería Aegir, digna de visitar por su cerveza artesanal y por la curiosa decoración del local y luego nos fuimos a un parque cercano en el que pasamos un buen rato. Poco antes de la partida del tren también visitamos el museo del ferrocarril en el que se explica con todo lujo de detalles cómo fue construido el recorrido, cuáles son sus características, por qué se hizo e incluso hay una zona con diferentes máquinas de tren en un excelente estado de conservación.



El recorrido

El tren conserva su apariencia antigua y estar en él es como viajar en el tiempo casi un siglo atrás. Si entráis de los primeros al vagón y podéis escoger dónde sentaros nos recomendaron el lado derecho del mismo, en el que se ve muy bien el 90% de las cosas destacables. La duración del recorrido es de una hora más o menos en la que se recorren unos 20 km y 20 túneles (18 de los cuales excavados a mano). Una de las 8 paradas que tiene el tren durante la subida es una parada larga en la que disfrutar de la espectacular cascada de Kjosfossen (con sorpresa incluida!).




En todo momento se da información de lo que se está viendo mediante megafonía (en diferentes idiomas) y también mediante pantallas de televisión.

Es un recorrido en el que el tren va subiendo desde Flam hasta los 866 metros en los que se encuentra el enlace con la línea Oslo - Bergen de los ferrocarriles noruegos. Durante el trayecto no dejaréis de disfrutar de una sucesión de paisajes espectaculares con cascadas, pueblecitos, granjas...




Para el trayecto de vuelta hay varias opciones. Os lo explicaré en otro post.


Diario de viaje a Noruega: Inicio

Gracias a Turismo de Noruega y a VisitFlam.com por permitirnos disfrutar de esta fantástica atracción.

2 comentarios:

  1. Montar en este tren es otra de las cosas que tengo ganas de hacer cuando viaje a Noruega!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es que si vas a la zona de los fiordos y no lo haces es casi un delito (aunque sea una 'turistada').

      Un abrazo!

      Eliminar