miércoles, 29 de marzo de 2017

Disney on Ice: Frozen - La crónica

Son las 08.00 y la HermanaMayor acaba de aparecer en nuestra habitación. Llevamos una semana con la cuenta atrás y, por fin, ha llegado el día. Casi 3 meses después de haber abierto el sobre que nos dejó Papá Noel en el árbol, hoy podremos disfrutar de nuestro regalo todos juntos. Esta tarde vamos a Disney on ice: Frozen!!






Tenemos el día planificado desde hace unas semanas: después de arreglarnos haremos unos bocatas y nos iremos a Barcelona (la sesión empieza a las 16.00). El HermanoMenor también está emocionado por el acontecimiento y no pierde la ocasión: de buena mañana ya lleva su disfraz de Mickey Mouse.




Salimos de casa pasadas las 13.00 y a eso de las 14.00 ya estamos por los alrededores del Palau Sant Jordi, justo en el momento en el que los espectadores de la sesión anterior (la de las 12.00) se están yendo... Gracias a esto conseguimos aparcar a pocos pasos de la entrada al Palau.

Comemos por la zona y una vez estamos listos la HermanaMayor se pone su fantástico disfraz de Elsa... Todas las niñas van emocionadas imitando a sus princesas preferidas; sin embargo para mi, mi niña es la más guapa, con esos grandes ojos que me miran expectantes mientras le voy contando que en poco rato estaremos viendo a Elsa y a Anna.




Entramos en el recinto y se nos ponen los pelos de punta: el merchandising nos deja sin sentido; todo es atractivo y llamativo para esas niñas que empiezan a pedir varitas luminosas giratorias, muñecos, peluches, bebidas de colores o palomitas...

Son las 15.30; en poco rato empieza el espectáculo y ya estamos todos nerviosos, así que nos vamos a buscar nuestros asientos. Tras cruzar la cortina nos quedamos boquiabiertos: aparece ante nosotros esa pista de hielo iluminada de azul, preciosa, perfecta y con la banda sonora de Frozen de fondo.

El HermanoMenor también está nervioso; no hace más que preguntar si ya empieza, aunque no tiene del todo claro qué es lo que va a ver...

Poco a poco el Palau se va llenando, cada vez más Elsas y Annas inundan las gradas. Y todas con un sentimiento común: nervios porque empiece ya Disney on Ice... Y de repente se escucha: "Señoras y señores, en 10 minutos empieza el espectáculo"... Qué nervios! Tras esos 10 minutos interminables se apagan las luces del Sant Jordi y únicamente queda iluminada la pista: Aparecen Mickey y Minnie y el público enloquece. Mi pequeño príncipe adora a Mickey y casi ni pestañea cuando lo ve. Le siguen Goofy y Donald y entre todos nos presentan lo que vamos a ver: Una historia de amor... Aparecen Blancanieves y el príncipe azul, Cenicienta y el príncipe, Aurora y Felipe, Ariel y Eric, Rapunzel y Eugene, Timón y Pumba, Dory y Nemo, Buzz LightYear y Buddy... Y por último nos presentan la historia principal: Frozen.


Aparece Cristoff con Sven cuando eran pequeños y comienza la historia que todos conocemos. La puesta en escena es magnífica: Cada detalle, cada movimiento; el staff cambiando el decorado sutilmente... Todo está calculado al milímetro para que salga bien. Nadie aparta la vista de esos personajes que tantas veces hemos visto en la televisión y hoy son de carne y hueso.




El espectáculo recrea la película Frozen en patinaje sobre hielo. Es todo tan bonito, tan especial y tan divertido... Mi hija se parte de risa con Olaf, la chispa graciosa que, como en la película, en cualquier momento te arranca una carcajada. 






Hacen una pausa de unos 10-15 minutos y la aprovechamos para comprar unas palomitas (básicamente para calmar el ansia consumista de la HermanaMayor).

Empieza la segunda parte y continuamos con las vivencias de estas dos hermanas y acabamos cantando “Libre soy” al mismo tiempo que Elsa. Seguimos encandilados con el juego de luces y efectos; incluso Anna se convierte en estatua de hielo!! Menos mal que el acto de amor verdadero la convierte de nuevo en humana.





El espectáculo está llegando a su fin, aunque en realidad no queremos que sea así... Ya para acabar vuelven a salir Mickey, Minnie y el resto de personajes a despedirse. Los saludamos a todos efusivamente intentando retener en nuestra mente cada minuto de lo que hemos visto durante estas casi dos horas.




La valoración de mi Princesa ha sido: "Mama, no m'ha agradat. M'ha encantat (Mama, no me ha gustado. Me ha encantado)". En realidad, los 4 hemos salido encantados y emocionados sabiendo que estas navidades volveremos a pedirle a Papá Noel las entradas para el año que viene: Disney on ice - Un mundo mágico.

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